Alberto Núñez Feijóo ha dejado las medias tintas en el cajón. Este 27 de junio, el líder del Partido Popular acusó directamente a Pedro Sánchez de “caudillismo” por empeñarse en seguir en Moncloa pese a, según denunció, gobernar “contra el Congreso”. No es un reproche de circunstancias: es la palabra que el PP ha elegido, con todas sus letras, para retratar al presidente del Gobierno.
La frase que mejor resume el ataque la recogió laSexta: “Lleva dos días gobernando contra el Congreso”. Dos días. Feijóo lo dijo así, casi como quien lleva la cuenta, para subrayar que lo que está en juego no es, a su juicio, un matiz reglamentario, sino la actitud de un presidente que ha decidido que la Cámara le sobra.
De dónde viene el enfado
El detonante está en lo que ocurrió apenas dos días antes. El 25 de junio, el Congreso aprobó una moción impulsada por el PP y respaldada por Junts que reclama a Sánchez someterse a una cuestión de confianza y, acto seguido, dimitir. Y no es un detalle menor que quien le tendiera la mano al PP fuera Junts: la aritmética catalana ya está moviéndose.
Conviene decirlo con claridad, porque importa: esa moción no tiene rango legal vinculante. Sánchez no está jurídicamente obligado a convocar nada ni a marcharse, y puede seguir gobernando sin incumplir ninguna norma. Pero ahí es justamente donde Feijóo afila el cuchillo. Para el PP, que el presidente se ampare en la letra pequeña para ignorar lo que ha votado la mayoría de la Cámara no es una victoria: es el síntoma. La prueba, sostienen, de que el problema no es jurídico, sino de respeto a las reglas del juego.
“Un caudillismo que no se veía en 50 años”
El Partido Popular difundió una nota en la que pone en boca de Feijóo una frase diseñada para el titular: “Es propio de un caudillismo que no se veía en España desde hace 50 años”. La expresión está cargada y elegida a conciencia. No es un insulto lanzado al aire, sino un marco: el de un poder ejecutivo que, según el relato popular, gobierna de espaldas al Parlamento y se acomoda en el sillón cuando la Cámara le dice que se vaya.
Importa el matiz, y conviene no comprárselo entero: el “caudillismo” no es un hecho objetivo ni una etiqueta neutral. Es una acusación política de Feijóo y del PP, su manera de nombrar lo que ven en la forma de gobernar de Sánchez. Otra cosa es que el adjetivo, por exagerado que le parezca al Gobierno, haya cumplido su función: ha colocado la palabra en todas las portadas.
En la misma línea, RTVE recogió cómo Feijóo afeó al presidente que siga en el cargo después de que el Congreso le pidiera la dimisión. El argumento de fondo es siempre el mismo y se repite como un estribillo: no es la ley, es la decencia democrática.
Cataluña, la llave
Pero el discurso del líder popular no se quedó en la queja. Según informó The Objective, Feijóo aseguró que Cataluña “es la llave” para terminar con el “caudillismo” de Sánchez. Es decir: el PP no solo quiere ganar el relato, quiere ganar las elecciones, y cree haber identificado dónde está la cerradura.
Conviene ser honestos con lo que hay y con lo que no: es una apuesta estratégica, no una profecía. Feijóo no puso cifras sobre la mesa ni se escudó en encuesta alguna. Lo que hizo fue señalar un territorio —el mismo cuyos votos en el Congreso acaban de complicarle la vida a Sánchez— y colocarlo en el centro del tablero. Si Junts ha sido capaz de votar con el PP una moción que pide la dimisión del presidente, el mensaje de Feijóo es transparente: ahí hay una grieta.
El marco que propone el PP es nítido y, hay que reconocérselo, eficaz: convertir lo que el Gobierno vende como estabilidad parlamentaria en un problema de calidad democrática. Donde Sánchez dice resistencia, Feijóo dice atrincheramiento. Donde Moncloa habla de legalidad, el PP habla de legitimidad. Y en el centro de esa pelea, cada vez más, una palabra —Cataluña— que ha pasado de ser el dolor de cabeza del Gobierno a convertirse, en el plan de Feijóo, en la llave de la puerta de salida.
Queda la pregunta del millón, la que ni Feijóo respondió ni nadie puede contestar hoy con cifras: si ese plan tiene recorrido o se queda en titular de una jornada. Pero el PP ha decidido que la batalla se libra ahí. Y, de momento, ha conseguido algo nada fácil: que todos hablen de lo que él quiere que se hable.
Fuentes y contexto
- Partido Popular vía Google News — Feijóo denuncia caudillismo y gobierno contra el Congreso
- The Objective — Cataluña como llave para terminar con el caudillismo de Sánchez
- LaSexta vía Google News — PP acusa a Sánchez de caudillismo y de gobernar contra el Congreso
- RTVE vía Google News — Feijóo afea a Sánchez que siga tras pedir el Congreso su dimisión
- elDiario.es — Congreso reclama cuestión de confianza y dimisión; moción sin rango legal
