La calle ha movido el tablero más que muchos despachos. Este jueves, Ione Belarra ha anunciado que Podemos votará a favor de convalidar los dos decretos de vivienda del Gobierno. No lo ha vestido de entusiasmo: ha hablado de «migajas» y de no ser «la excusa» para que Moncloa se quede quieta. Pero el sí está dado. Y llega después de reunirse con el Sindicato de Inquilinas, que ya el miércoles había pedido a los partidos no tumbar los textos.
El mensaje es claro para quien vive de alquiler: si la izquierda parlamentaria se parte el viernes, la foto no será de matiz técnico. Será de derrota ante un PP y un Vox que ya tienen el no escrito. Feijóo lo dejó negro sobre blanco el miércoles: «No voy a apoyar a un Gobierno tramposo». Su argumento no es solo ideológico; apunta a la técnica legislativa. Dice que un decreto habla de prórrogas hasta 2028 y otro de prórrogas indefinidas, y que eso es una trampa. Sumar le responde con ironía de pasillo —Mónica García habló de «comprensión lectora»— y con el relato de medidas urgentes frente a fondos y especulación.
Lo que hay sobre la mesa, según el propio paquete del Ejecutivo y el relato de medios y sindicatos, no es un plan maestro de construcción. Es un escudo de emergencia: protección frente a desahucios para hogares vulnerables sin alternativa hasta 2030, freno a la compra por fondos hasta 2028 en los términos del decreto, prórrogas de contratos y, en el segundo texto, la pieza más polémica —la renovación automática o indefinida del alquiler—. El Gobierno troceó el paquete en dos normas para buscar apoyos por separado. Belarra lo llama trampa para «lavarse la cara». Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, ha admitido en la SER que la arquitectura de apoyos del segundo decreto «no estaba trabajada» como la del primero.
Con el sí de Podemos, la aritmética mejora, pero no cierra. El miércoles ya estaban en el sí PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV, BNG y Compromís. El jueves se suman los morados. Quedan en el aire Junts y, con menos peso pero útil, Coalición Canaria. El Gobierno necesita más síes que noes (mayoría simple). Fuentes y crónicas coinciden en el margen estrecho: una doble abstención de aliados o un no de Junts puede tumbar, sobre todo, el decreto de contratos.
Junts no ha regalado tranquilidad. Míriam Nogueras habla de decepción y aplazó la decisión al viernes para leer «al detalle». Su crítica va al fondo que importa a inquilinos y a pequeños propietarios a la vez: dice que el texto no frena de verdad a los fondos buitre y que, con la redacción actual, heredar un piso en alquiler o proteger a familias queda «bastante tocado». También pide garantías ante impagos. No es el lenguaje de Feijóo, pero sí el de un socio que puede hacer caer la norma sin ponerse la camiseta de la derecha.
En Sol y frente a Génova, el sindicato ha convertido la votación en un cara a cara moral: «votar a favor de la vida o a favor de la especulación». Es consignas de movilización, no BOE. Pero explica por qué Podemos no se podía permitir el no después de atar su voto al movimiento. El desahucio de Maricarmen —el caso que detonó la urgencia política— sigue en el centro del relato. El Gobierno aceleró; la calle no ha desconvocado la presión.
Lo que se decide el viernes no es si España resuelve de un plumazo la crisis de vivienda. Se decide si un escudo temporal —desahucios, prórrogas, límites al juego de los grandes tenedores según el texto— sigue en vigor o se cae en el primer stress test parlamentario. Si Junts se abstiene y el resto de la izquierda aguanta, los decretos pueden salir. Si el independentismo tira hacia el no o arrastra una rotura en cadena, Moncloa habrá troceado el paquete… y se le puede romper igual.
Para la mesa de izquierdas el marco es este: la movilización ha obligado a legislar; el PP se borra con el mantra del Gobierno tramposo; Junts negocia desde el miedo a tocar la propiedad y el alquiler indefinido. El riesgo no es solo perder una votación. Es confirmar que, incluso con la calle llena, el Congreso sigue siendo un pasillo de vetos donde el inquilino espera y el calendario manda.
Fuentes y contexto
- elDiario.es — Podemos anuncia su voto a favor de los decretos de vivienda
- elDiario.es — Junts mantiene en vilo al Gobierno sin desvelar su voto
- La Vanguardia — Podemos confirma su apoyo y deja el futuro en manos de Junts
- La Vanguardia — Junts enfría el apoyo y deja al Gobierno al límite
- RTVE — Feijóo: el PP votará no; «Gobierno tramposo»
- El País — Feijóo presiona a Junts y PNV contra los decretos
- ABC — Rueda: los decretos generan «enorme inseguridad jurídica»
